EL CLÁSICO DE LOS CONTRASTES

No lo digo por diferencia de calidad, que conste, sino por los contrastes que nos ofrece el partido del domingo: un equipo que disfruta con el balón ante otro incapaz de usarlo; un equipo de bajitos contra otro cuya fortaleza física es envidiable; la pegada del Madrid contra el escondite del Barça; la cantera contra la cartera. Y así podríamos seguir.

Lo que tiene el fútbol no lo tiene ningún otro deporte. Tras el partido ante el Inter hablábamos del contraste entre el Inter liguero y el europeo. Tras el del Madrid, podemos hablar de lo poco que la ventaja anímica de llegar líder al Nou Camp le ha durado a los blancos. Después del partido ante el Racing -o más bien después del pinchazo del Barça-, la sensación de que algo grande estaba cerca era palpable. Tras la pesadilla de ayer, la mente viaja de mejor gana a una goleada local que a una machada visitante. Cosas del fútbol. En 48 horas se viaja de un extremo al opuesto sin que tan siquiera sea necesario perder un partido.

Al iniciar la temporada escribíamos por aquí comparando a Iniesta y a Kaká. Nos preguntábamos quién era mejor y cuál aportaría más cosas al juego y a la Liga. Esa pregunta ha quedado totalmente satisfecha. No así la comparativa entre Leo y Cristiano. Ahí creo que incluso el merengue sale vencedor. Cada vez que a Messi lo han desconectado de Xavi e Iniesta, hemos leído sobre su incapacidad. Como si Messi fuera malo. No, lo que ocurre es que los peloteros salidos de la Masía provocan una mejora exponencial en sus compañeros, comparable e incluso puede que superior a la del mago Michael Laudrup (artículo a la vista) en sus mejores noches.

Se enfrentan Piqué y Pepe, dos de los mejores centrales de la Liga, si no los mejores, en el contraste defensivo. Mientras uno es un genio a la hora de dar salida al balón -sin menospreciar sus artes defensivas, dios me libre- y mantener el caudal de juego cuando el rival tapa los espacios a los pequeños, el otro es el mejor desconectando a los delanteros rivales. Pepe no tiene parangón a la hora de defender. Su capacidad de anticipación y su velocidad y potencia lo convierten en una pesadilla para cualquier delantero. Hasta ahí existe un contraste. Pepe sufre más contra delanteros altos que defendiendo a los más hábiles. Ibrahimovic lo tiene todo, por lo que veremos un enfrentamiento en el que pueden saltar chispas.

Y qué decir de la portería. El santo blanco, ídolo de masas y capitán de la Selección Española, tendrá enfrente a Valdés, uno de esos buenos porteros a los que muchas veces se cuestiona porque sí. Tiene condiciones, pero no cae bien y de vez en cuando comete una pifia de las buenas. Casillas también, solo que su flor a veces permite que no terminen en gol.  Y como cae bien hasta en Barcelona, cuando la que lía es parda parece no ser de recibo levantar la voz.

En el banquillo, más de lo mismo. Un tipo con las ideas meridianamente claras -Guardiola-, ante otro cuyas contínuas pruebas están hartando a más de uno.

Todos los años escuchamos aquello de que los clásicos son partidos diferentes. Este año hay motivos de sobra para afirmar que estamos ante el más diferente de los últimos años…

EL BARÇA ESPANTA FANTASMAS CON UN BAÑO

El Barça pasó por encima del Inter en una primera mitad de ensueño. Piqué y Pedrito hicieron los goles. INIESTA hizo de sí mismo, de Ibrahimovic y de Messi. Xavi, también estuvo genial.

El Barça empezó su semana clave con un golpe de autoridad y confianza ante el Inter de Milán. Ya lo apuntaba por aquí Don Javier: el año pasado en lo que la prensa llamó semana decisiva, el Barça se alzó con dos títulos merced a sendas exhibiciones. Que quiere repetir ya ha quedado claro, ahora falta ver si el Madrid se lo permite.

Tiene un efecto embriagador este Barça; demoledor. El Milan llegó a su enfrentamiento con el otro poderoso de nuestro país, el Real Madrid, con la vitola de equipo menor, deshauciado y venido a menos. El peor Milan de la historia, dijo alguien. Pues bien, ese equipo le ganó al Madrid en el Bernabeu y le empató en Milan. El Inter, sin embargo, apareció en escena como un equipo peligroso, con un buen puñado de jugadores liderados por el hermano Etoó. Y el Barça los ha borrado del mapa en Milan y en el Nou Camp con dos baños para el recuerdo. Hoy, además, INIESTA ha reclamado como suyo el Balón de Oro que parece viajar irremediablemente a Messi. El partido del de Fuentealbilla ha sido sublime, igual que el de Xavi. Ellos son los auténticos artífices del buen juego y a ellos debería reconocérsele más que a ningún otro. Motta, un ex, se descubría ante ellos en la víspera sabedor de lo que iba a sufrir en el campo. Sus ex-compañeros le han agradecido las alabanzas en el terreno de juego, con cañitos y jugadas de ensueño de esas que sólo caben en el manual de los mejores.

El partido ha sido desigual. Mientras que en la primera parte el equipo local ha bailado al son de Xavi e Iniesta, en la segunda las fuerzas se han igualado y el partido no ha sido tan brillante. Poco importaba ya, con el 2-0 campeando en el maracador gracias al acierto de Piqué (un gol más) y Pedrito (qué decir de este).

Y es que el Barça no sólo superó al Inter con el balón en los pies, lo hizo también tácticamente. Hay que reconocerle a Guardiola lo que otros días le negamos. Hoy varió el dibujo y metió a Henry en punta, con Pedrito en banda izquierda y Andrés INIESTA a sus anchas por toda la medular. Todas las jugadas terminaban con superioridad debido a que nadie parecía ser responsable de marcar al menudo jugador -¡menudo jugador!-. Incluso a balón parado, el Barcelona le creó peligro al Inter pese a contar en el campo con un ejército de jugadores que no llegan al metro setenta. El primer gol nació de una jugada ensayada, y pudimos contar al menos un par de ocasiones más en las que el Barça encontró el camino y se quedó a las puertas de hacer daño a balón parado. Tiene que estar contento Mourinho.

El partido, además del baño y el menosprecio al Inter que pueda desprenderse de él, me deja una reflexión. Demasiadas ocasiones he leído sobre la capacidad de pase de Guti. Demasiadas como para no quejarme del maltrato a Iniesta y Xavi. Guti, siendo un buen pasador, necesita 100 balones para acertar 10 (siendo generosos). Iniesta y Xavi son capaces de encontrar los mismos pases con una efectividad escalofríante, pero no gozan de la influencia mediática del 14. Es una pena, porque de verdad que estos sí que están a otro nivel.

BARÇA-INTER: TODO A UNA CARTA

Toda una final en el mes de Noviembre. Justamente eso es lo que significa el partido de esta noche entre el club catalán y su rival, el Inter de Milán de Samuel Etoó.

La trascendencia del partido va más allá de los tres puntos en juego. Ambos equipos los necesitan ante la texitura que ha tomado el grupo, con las dos supuestas cenicientas con opciones reales de pasar a la siguiente fase, pero sin duda es mucho más importante para el Barça. Digamos que al Inter le vale el empate mientras que el Barcelona no puede conformarse con nada que no sea la victoria.

Al equipo de Guardiola le ha dado la espalda la suerte en un momento clave. Con tanto en juego, la baja casi segura de Messi se une a las de Touré, Márquez y Abidal. Cuatro titulares en el alambre para un partido con mucha miga. La vuelta de Ibrahimovic y la probable entrada en el equipo de Henry paliarán en parte las ausencias. Un medio campo con Busquets, Iniesta y Xavi acompañando a Henry, Ibrahimovic y Pedrito es un arsenal ofensivo de garantías para tratar de derribar la muralla planteada por Mourinho.

Deberá estar atento el Barça. Tras dejar vivo al Inter en el partido de ida, debe concentrarse para no conceder un contragolpe que podría ser mortal de necesidad. Con espacios, un equipo con Sneijder como lanzador de Etoó y Milito es muy peligroso.

El partido se decidirá en el césped, pero el componente mental se antoja bastante importante. El Inter saldrá a aguantar la acometida inicial del Barça y esperará a que afloren los nervios en los locales. El equipo catalán debe pensar a largo plazo. Tiene 90 minutos para alcanzar su meta y poner un pie en los Octavos de Final.

Personalmente pienso que el Barça no tendrá problema para ganar al Inter. Es una sensación que quizá no se corresponda con el potencial de ambos equipos, no lo sé. El caso es que el Barça tiene muchos más argumento que el equipo transalpino y debe ponerlos en el campo. Si lo consigue, hablaremos de gloria y una inercia positiva para recibir al Madrid. Si no, la cosa se complicará un poco más si cabe de cara al enfrentamiento liguero…

LA METAMORFOSIS DEL VALENCIA

El Valencia era la temporada pasada una caricatura. La fractura social era muy delicada y los dirigentes eran personas incapaces de mantener un rumbo adecuado para la entidad ché. Emery, que venía de hacer buenas temporadas en equipos menores, estaba en el disparadero. Albelda aún provocaba división de opiniones y el equipo no funcionaba.

El logro de su clasificación para la UEFA no debería ser obviado. Con todo lo que sucedió es digno de reseñar que aún así los jugadores sacaran su clase a relucir para salvar el año entrando en Europa.

El verano no ha sido precisamente fácil para los seguidores valencianistas. Casi a diario, las noticias de la venta de Villa, el interés de algún equipo por Silva y los flirteos por Mata copaban las páginas de los periódicos especializados en el deporte. Sin embargo, Soriano se cerró en banda y decidió mantener el bloque sin ningún alarde. La venta de Albiol fue la única concesión del conjunto Ché a las llamadas del petrodólar procedentes de Madrid. Ni Mata, ni Villa, ni Silva. Albiol fue el único en abandonar el barco.

Con esos mimbres, Emery tiene al equipo en puestos de Champions, dando una impresión de irregularidad que viene más de las competiciones externas que de la doméstica. La eliminación de Copa y algunos resultados no muy favorables en la Europa Cup han sembrado las dudas que la Liga parece despejar.

Sin embargo, la mejor noticia no son los números, sino la recuperación de algunos futbolistas que parecían destinados al destierro. Albelda está hecho un chaval, como demuestra el golazo que hizo ayer en campo osasunista. Pero no es sólo Albelda. Banega, que llevaba dando bandazos desde su desafortunada llegada a España, muestra una notable mejoría que debería abrirle la puerta de la albiceleste. Han acertado con los refuerzos de Matthieu y DeAlbert y los cuatro de arriba -donde Pablo ha desplazado definitivamente a Joaquín-, mantienen un nivel que convierte a los de Emery en un rival temible. Al contragolpe, el mejor de la Liga.

El objetivo no puede ser otro que los cuatro primeros puestos, lo cual parece más cercano con el mal comienzo de equipos como Villarreal y Atlético de Madrid, aspirantes naturales a estas plazas. Sin embargo, nadie debe cerrar puertas a la ilusión del valencianismo. Están a 4 puntos del liderato y se verán favorecidos por el clásico a la hora de recortar distancia con alguno -o ambos- de los grandes. Es tiempo para soñar…

NADAL Y EL TORNEO DE MAESTROS

Hace mucho que no hablo con vosotros de tenis y ya va siendo hora. No hace tanto que escribí un artículo comentando que Nadal no me daba buenas vibraciones desde que volvió de su lesión, y sigo con lo mismo. No hay pruebas de que el manacorí esté tocado, y poner la excusa de que ha estado dos meses fuera del circuito me parece un poco mundana. Estamos hablando de dos meses, no de dos años, y de un profesional que debería volver a su nivel sin tantos problemas.

Ayer, El País publicó un artículo muy bueno sobre el Masters y Rafa Nadal, y yo me lanzo a lo mismo siendo un poco más pretencioso. Las declaraciones de Rafa son las siguientes: “Me falta un pelín de confianza y autoconvencimiento”; “habrá un día eque no tendré la opción de ganar porque habré tenido más problemas o porque mi cabeza se habrá parado. Ese día cogeré mi raqueta, la colgaré y me iré a pescar, esperemos que no sea pronto”. Estoy haciendo un muy buen trabajo. Necesito un poco más de confianza. Tarde o temprano volverá. Me falta un pelín del autoconvencimiento de cuando las cosas van rodadas. Es un golpe de suerte: ganas y…todo cambia. Espero que pase en la final de la Davis. Si sigo así, volveré a ganar”.

La última frase es la que me preocupa, ya que parece autodescartarse para el torneo de Maestros, cosa un poco rara en Nadal. Lo cierto es que Rafa lleva seis meses sin ganar a ninguno de los tenistas que tiene enfrente en este campeonato, y parece que la mente de Nadal no era tan sobrehumana después de todo. Ha empezado a sentirse inferior y por eso habla de falta de confianza. Lo que ocurre es que antes saltaba a la pista sabiendo que iba a ganar el partido y ahora sale a la espectativa. No suelta el brazo como lo hacía antes y la bola le queda demasiadas veces en la media pista, esa distancia en la que los verdaderos ases de la raqueta no le perdonan. Por eso no les gana.

De hecho, Rafa no solo pierde con los buenos. Jugadores como Almagro y Robredo, a los que se ventilaba con una facilidad pasmosa antes de su parón, le han tenido contra las cuerdas. Su saque ha cambiado y no para bien.  Su tío ha dejado de acompañarle en determinados torneos y su familia se haya en unas turbulencias que solo Rafa conoce. Demasiadas cosas en tan poco tiempo. Demasiados cambios para un jugador metódico hasta el infinito. Nadal necesita los calcetines a la misma altura, las botellas perfectamente alineadas, los rituales del saque y quién sabe cuantas cosas más para mantener la concentración. Así se aisla de anteriores lagunas mentales deportivas, pero las extradeportivas no se arreglan del mismo modo. Esas van con uno al partido y están ahí hasta que termina.

Bajón de respeto

Muchos eran los que estaban con la pistola cargada esperando un solo fallo de Nadal para disparar. Algunos porque estaban cansados de verle levantar trofeos y otros, sus rivales, porque han visto una oportunidad única para quitarse de enmedio a un jugador diferente. Dice Davidenko que Nadal ha perdido su físico y tiene parte de razón. Puede parecer una estupidez cuando es posible que muchos de los mejores golpes que uno recuerda se los hayamos visto a él, pero es verdad. En el tenis, la técnica es lo más importante, no en vano se invierten horas y horas en enseñar al jugador a estar preparado a la hora de golpear la pelota. La flexión de brazos, de rodillas, la distancia a la bola…todo cuenta. Cuando juegas a ese nivel, una décima de segundo puede ser suficiente para llegar a colocarte antes de golpear o tener que conformarte con pasarla. Eso le está pasando a Nadal. No se le ven golpes tan espectaculares porque le cuesta mucho llegar con la anticipación que lo hacía.

En cualquier caso los resultados de final de año no son para nada despreciables. Aparece casi por sistema en las semifinales de los torneos, donde, ahí sí, se rinde ante la evidencia de que no está para mayores hazañas. Pero estamos ante el torneo de Maestros, un torneo especial que se caracteriza por las sorpresas. ¿Por qué no?

EL MADRID SE PONE LÍDER EN UNA SEMANA CLAVE

Que el fútbol va por ciclos es conocido por todos. Resulta que no hace tanto que el Madrid se hallaba sumido en una crisis provocada por el maremoto que supuso su derrota en Alcorcón. Cristiano no estaba y se cuestionó la valía de Pellegrini como inquilino del banquillo. En Barcelona, por contra, todo era tranquilidad.

Solo unos partidos más tarde, el Real Madrid es líder de la Liga, un punto por encima del Barça, con la vuelta de Cristiano en el horizonte y con la duda del alcance real de la lesión de Messi planeando en el ambiente.

Todo, en la semana en la que el F.C. Barcelona se juega el ser o no ser en la Champions antes de recibir al Madrid en el clásico con más atractivo de los últimos años. Han cambiado las tornas y lo que eran unas aguas tranquilas se ha transformado en un mar embravecido por la Gripe A y las lesiones. Márquez, Abidal, Touré y Messi son duda de distinta consideración para los compromisos de la semana entrante. Inter y Real Madrid. Dos equipazos que llegarán al Camp Nou con mucho que ganar y algo menos que perder.

Da la impresión de que de la tranquilidad que Guardiola consiga transmitir puede depender el desenlace de los acontecimientos. No será fácil, puesto que la exigencia de ser actual Campeón de Europa puede cegar la necesidad de dar reposo a los damnificados. El entrenador culé viene haciendo cosas un poco raras esta temporada. El hecho de que ayer no jugase Bojan es un mensaje directo a la directiva, pero también una estupidez. Pedrito es bueno, de eso no hay duda, pero cuando eliges jugar sin delantero te arriesgas a no definir con el acierto debido, y eso le costó muy caro al Barça en la noche de ayer.

Barça-Inter y Barça-Real Madrid. Vaya semanita nos espera.

LA TECNOLOGÍA EN EL FÚTBOL

Un tema controvertido este. Siempre he escuchado decir que con la entrada de la tecnología se corre el riesgo de que el fútbol pierda su esencia y sinceramente no lo entiendo. Claro está que debe hacerse de una forma controlada y no manipularlo todo, pero considero que todos los avances son bienvenidos si su fin es mejorar el deporte.

Otros, como el tenis y el baloncesto sí han sabido introducir mejoras. El ojo de halcón, sin ser la panacea, es una buena ayuda a los jugadores a la hora de defenderse de posibles errores de los líneas. En baloncesto, la repetición instantánea para jugadas decisivas ha permitido resolver con garantías jugadas que antes habrían acabado en escándalo. En fútbol también se puede.

De hecho, en el fútbol sería muy sencillo mejorar ciertas cosas. El fuera de juego podría solventarse de un plumazo instalando sensores en, por decir algo, las zapatillas de los jugadores. Se pone un monitor al Cuarto árbitro y que sea éste quien le pegue las descargas en el brazo al colegiado para avisarle de si es o no fuera de juego. Algo parecido a lo que se hace en el tenis con el net -el pitido cuando la bola roza la red-, bastaría para acabar con un mal endémico del fútbol. Los asistentes seguirían estando, pero para ayudar al árbitro en lo realmente importante. Asimismo, el spray que usan en Brasil para marcar la distancia de la barrera (y que aquí no sé por qué dejamos de usar), permite una mejor aplicación del reglamento sin que se demore en absoluto el juego. ¿Y por qué no un monitor para las jugadas decisivas? Si en el fútbol americano funciona, ¿por qué no iba a hacerlo en el fútbol?

Quizá no haga falta tanto, son sólo algunas ideas para que el deporte rey no sufra manipulaciones como la del pasado miércoles, cuando Henry se ayudó de la mano. Lo vieron las cámaras; lo vieron todos los espectadores del campo; la gente de casa también se dio cuenta. Pero el trencilla, precisamente el encargado de señalarlo, no. ¿Por qué no ayudarle?

LA ROJA SE DA UN HOMENAJE (1-5)

Me quedo con una frase de Jose Ramón de la Morena: “nos han dejado sin partido”. Fue una pena que el árbitro castigara con tarjeta roja una entrada por detrás a Busquets. Es cierto que el jugador fue al bulto sin intención de jugar la pelota, pero no fue para tanto.

Lo cierto es que a partir de ese lance el partido se convirtió en un coñazo en toda regla. España, a pesar del resultado, nunca jugó al 100% desde ese momento. Una pena, ya digo. Porque antes, lo que parecía un homenaje al campeón de Europa, se había convertido en una encerrona. Los austriacos llevaban 8 días concentrados para el partido y vaya si salieron enchufados. Se pusieron por delante tras un jugadón por la derecha cuyo pase atrás terminó en la red tras rebotar en Sergio Ramos. La que le hacen a Busquets en banda es para hacérselo mirar. Un jugadón. España ni se inmutó y pocos instantes después el marcador era 1-2. Primero Cesc, tras un gran pase de Silva, y posteriormente Villa (que se acerca vertiginosamente a las cifras de Raúl), al aprovechar una asistencia de Initesta, pusieron por delante a España. Había sido un espejismo, pero el partido prometía. Hasta que en el minuto 26´, el árbitro le quito la salsa. Con 11 era difícil que Austria plantase cara a España. Con 10, sencillamente imposible. España siguió haciendo ocasiones y Villa, quién si no, materializó el 1-3 con algo de suerte. Debió disparar a la primera pero su control y posterior toque con la izquierda encontraron el único hueco posible bajo el cuerpo del portero. Sentencia y siesta.

La segunda parte no fue precisamente buena. Salió la segunda unidad y España nunca jugó como equipo. Navas se jugó todas las que le llegaron, y el medio campo no era el adecuado para mantener la pelota. Marchena y Cesc no pueden jugar a lo mismo y se notó. El equipo perdió pausa y entró al trapo buscando cada vez el último pase. Una lástima porque deslució un poco la cosa. En cualquier caso, Pablo y Güiza aprovecharon la ocasión para hacer su golito. Lo del gitano Güiza es de traca. Tuvo media en la segunda parte, y terminó en la red.

Para terminar me gustaría hablaros de Cesc. No tengo ninguna duda de que se trata de un gran jugador; muy aprovechable en la Selección. Sin embargo me da la impresión de que juega a otra cosa que los demás. Perdió miles de balones ayer; se ofuscó en pases imposibles y quiso encontrar el último pase a cada ocasión. A su alrededor, Xavi, Silva, Iniesta y Villa, jugaban a otro ritmo, la pedían y se iban para volver a encontrarse. Cesc nunca supo interpretar eso y fue una pena.

LA MANO DE HENRY

Al ver el resúmen de la injusticia le dije a mi padre que después de la que se lió por un globo, en mi opinión era mucho peor lo de la mano del jugador del Barça. No es que le pegue, es que se la acomoda escandalosamente antes de pasarle la pelota a su compañero. Es indignante que un árbitro profesional no vea eso. Es que simplemente no me lo creo. Pobres irlandeses, se beberían toda las pintas del mundo para olvidarlo…

ESPAÑA VUELVE AL LUGAR DEL CRIMEN

Hay partidos que por uno u otro motivo son especiales para los jugadores. Una final contra Brasil, un partido en el mítico Wembley. La posibilidad de salir ovacionado en San Mamés. Vamos, que hay campos que a los jugadores les sacan ese puntito emocional tan necesario.

España vuelve a Austria, al estadio Ernst Happel de Viena, escenario de la final que encumbró a nuestra selección como la mejor del continente. Quizá por eso Del Bosque habla de premiar a los que jugaron aquél partido. Desconozco cuántos cambios pueden realizarse en estos encuentros, pero estoy casi seguro de que Del Bosque hará jugar a tantos como sea posible. Es un día para disfrutar, hacerse fotos y evocar los maravillosos recuerdos que, desde hace algo más de un año, nos trae Austria a los españoles.

La selección se hartó de destacar el gran trato que les habían dispensado los austriacos. Todo eran parabienes y, como de bien nacido es ser agradecido, la selección vuelve al lugar que la hizo grande para que Austria deguste las mieles del juego de La Roja. De paso, los españoles, nos sentaremos a babear una noche más con los INIESTA, Xavi, Silva, Villa y compañía.

Desde aquí, gracias a los austriacos: hoy, os vamos a ganar, pero os queremos igual :)

UNA ESPAÑA DE MANUAL

EspañaSi existiera un Libro Gordo de Petete del fútbol, España aparecería como el ejemplo de cómo se debe jugar a este deporte de un modo preciosista. Está claro que no es la única opción, pero también que cuando un equipo apuesta con acierto por este tipo de juego, todo el mundo se termina rindiendo ante la evidencia.

Me llamó la atención el sábado como Argentina saltó al campo sabedor de su inferioridad. Un combinado que ha sido campeón mundial y que sin embargo se rindió a la evidencia incluso antes de empezar el partido. Maradona colocó a un hombre sobre Xavi y otro sobre Iniesta. Del Bosque no colocó a nadie sobre Messi. No hacía falta.

España tiene, hoy por hoy, una de las mejores selecciones del mundo. La mejor a la hora de tener la pelota y descolocar al rival. La mejor a la hora de entretener a un público entregado. Y podemos presumir de tener una de las mejores delanteras del mundo. El problema puede llegar cuando alguna selección discuta la posesión a España, pero mientras esto no suceda, los partidos dependerán del buen hacer de los nuestros.

El sábado, la primera parte fue una exhibición de poderío, un baño a una selección como la argentina. Una lección y un aviso para todo aquél que quisiera enterarse. La segunda, como el propio seleccionador ha criticado, la posesión era baldía y se echó en falta la profundidad del primer tiempo. Eso y que los argentinos llevaban ya un rato repartiendo estopa de la buena, y los nuestros prefirieron su integridad a un amistoso que no iba a ninguna parte. Sin embargo, cuando el empate subió al marcador, España ni se inmutó. Subió otro pistón y sacó al campo la segunda opción de su libro de juego. Navas y Mata bien abiertos, Negredo como ariete y Fábregas de llegador. El gol llegó merced a un penalty estúpido. Tan tonto como la reacción de Demichelis. Por si tenía alguna duda el colegiado.

Compadezco a Argentina. No por el equipo, que es bueno, pero sí por todo lo que no lleva. Que Gago sea titular en este equipo -precisamente después del partidito que hizo ante el Alcorcón, visto en directo por Maradona- es un insulto al fútbol. En Argentina ha de haber decenas de medios mejores que él. En España, sin ir más lejos, juega Banega, una opción mucho mejor para acompañar a Mascherano y dotar de algo de salida a la pelota. Y arriba, vendría bien alguien capaz de soltar el último pase. Messi, Higuaín y De María son buenos futbolistas, pero no destacan precisamente por pasar el balón, sino más bien al contrario.

España, por su parte, sigue con una salud envidiable, como muestra el hecho de liderar el Ranking FIFA. Al equipo se le van juntando nuevas piezas que no hacen sino dar más opciones. Y tenemos a INIESTA (volvió su mejor versión) y a Xavi. Cada vez que los veo me convenzo más de que son ellos los mejores del mundo y no un argentino o un portugués. El problema es que lo que se ve por la tele en el resto del mundo son los goles, pero luego a quienes les ponen los marcajes especiales es a los nuestros…