Etiquetas

, , , , ,

Fernando llorenteHoy en día entrenar no es solo alinear a los once mejores jugadores disponibles en la plantilla partido tras partido y conseguir que el engranaje funcione lo suficientemente bien como para que nos permita alcanzar los objetivos premarcados e incluso mejorarlos. No señor. Los que hacen eso son tildados de antiguos y deben abrirse y dejar paso a los nuevos métodos, con los que yo no estoy de acuerdo.

No sé dónde empezaron las rotaciones ni por qué. Lo que sí se es que son algo totalmente accesorio e innecesario del 6º para abajo. Y ya no digamos en semanas sin partidos molestos en medio. ¿Para qué debería rotar el Sporting? Precisamente este equipo se ha puesto a ganar cuando Preciado se ha dejado de cosas raras.

Uno de los rotadores más reconocibles es Gregorio Manzano, al que alguna vez hemos elogiado por aquí. Su Atleti resulta irreconocible y uno no entiende las varas de medir que utiliza. Rotan todos menos Falcao, que precisamente es el que está tocado; renqueante.

Ayer, el Atleti, en un partido que yo había tildado de vital para conocer sus aspiraciones, se llevó un baño en la Catedral. Pudo adelantarse por mediación de Falcao en la primera mitad, pero una buena mano del cancerbero local lo evitó. Para los delanteros foráneos venir a nuestra liga supone un enigma. El nivel de los porteros suele desconcertarles. Falcao no volverá a fallar una de esas porque ya no buscará el palo largo raso a esa potencia. Ayer entendió que aquí hay que arriesgar un poco más para que los focos te apunten como goleador.

El Athletic, ese equipo que empezó tan mal, encadenó ayer su séptimo partido sin perder (Liga y Europa League) y los que apedrearon a Bielsa han vuelto a las sombras. Algo tendrá el Loco que allá donde va triunfa, y eso que en Bilbao lo tiene complicado porque su estilo choca frontalmente con la idea que tan bien impregnó Caparrós. Ahora predomina el toque sin que la intensidad se resienta. Se habló de la incomodidad de Llorente en los inicios. Ayer se movió como pez en el agua para liderar a su equipo con dos goles, y el bielsismo avanzado puede catapultarle a un status superior. Seguro que La Roja lo agradece.

Pero volvamos al Atleti. Ahora quiere el balón, ser protagonista. Se agradece esa apuesta, máxime teniendo en cuenta lo que veníamos viendo de los colchoneros. Ahora tiene patrón, pero no Patrones. Huérfanos de Kun y Forlán, el Atleti debe reinventarse, y eso no es fácil. Empezó con fuerza y se ha ido diluyendo. Tiene a Reyes, a Diego, a Turan y a Falcao. El resto, medianías para acompañar. Veremos hasta dónde.

Advertisement