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Va por delante que a mi me ha parecido una de los mejores campeonatos de los últimos años. La emoción de una Liga puede estar en que cinco equipos se jueguen el campeonato en el último minuto o que dos colosos mantengan un pulso que lleve a uno a los 100 puntos y a otro a 91. Cierto es que son 40 puntos de diferencia con el tercero. ¿Pero no ha habido emoción entre el Madrid y el Barcelona? ¿No ha habido emoción en el descenso? ¿Ni por Europa? ¿No ha habido grandes partidos?

Lo que si voy a reconocer es que ha sido la Liga muy poco vistosa, que fuera de duelo por arriba a pasado desapercibida. El sistema ahora esta montado para que, por narices, veamos un partido del Real Madrid o del Barcelona y el resto se quedan en segundo plano. Eso no significa que nuestra Liga no haya sido mejor a cualquier otro campeonato, incluido el inglés.

El campeón

Pocas veces un campeón ha sido más merecido. El Real Madrid no sólo ha sido prácticamente imbatible en su campo, salvo por su gran rival, sino que ha ganado la liga en los feudos más difíciles: Camp Nou, Mestalla, Calderón, Sánchez Pijuán y San Mamés, donde además salió campeón. Su paseo militar, salvo algún tropiezo esporádico, le ha llevado a los 100 puntos. Sin olvidarnos en el récord de 121 goles, pulverizando el anterior.

¿Y el juego? El Madrid ha jugado muy bien a fútbol. Ha mantenido un ritmo vigoroso, ha superado sus bajones y se ha mostrado muy concentrado en su objetivo: recuperar el campeonato. Tremendo.

El Subcampeón.

Con 91 puntos, 114 goles, el Pichici y el Zamora (en otro artículos hablaremos de los jugadores) se hace difícil explicar cómo se puede perder un campeonato. Sencillamente estamos hablando de un nivel superior y el Barcelona lo tiene, como el Real Madrid.

El Barça tuvo un bache fuera de casa, dejando escapar muchos puntos y la liga en sus salidas. Pero el merito de este equipo ha sido mucho. Por ejemplo, ha luchado contra su pesimismo ancestral y ha presionado de una manera desconocida al Madrid. Tanto que dos empates hicieron temblar la casa blanca. Al final a los de Guardiola les falló la semana grande y no pudieron culminar una remontada increíble. Un subcampeón que hace grande al campeón.

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