Hace años que el Real Madrid sueña. Lo hace, como no, con la décima copa de su competición preferida, esa Champions League que antaño llevara un nombre más castizo. La Champions, para algunos, será siempre la vieja Copa de Europa, seguramente los mismos que piensan aún en pesetas a la hora de hacer un desembolso de más de 6 euros.

Hoy, decía, sueña el Real Madrid. Lo hace en un escenario que ha presenciado algunos de los mejores partidos de la historia del balompié. Un campo con olor a fútbol grande, olor ese que los petrodólares aún no pueden comprar. Old Trafford es sinónimo de grandeza, de equipo inglés, de presión de una grada en la que Los Red Devils tienen su guarida.

Uno, que es mayor para conocer ciertas cosas pero jóven para muchas otras, creció con el Manchester de Cole, Cantoná y compañía. ¡Qué coño! Giggs era esa compañía. El extremo galés sigue en activo dando un auténtico ejemplo de lo que un deportista de élite puede conseguir si se cuida. Giggs, veloz puñal en otra época, ha sabido compensar la inevitable pérdida de velocidad con veteranía, centrando su posición y convirtiéndose, incluso, en pivote en el centro del campo. Grande Ryan.

El partido será cerrado, que nadie se engañe. Al Madrid le sirve un gol y al Manchester ninguno, por lo que los excesos quedarán para otras ocasiones salvo que el duende del fútbol nos regale un tanto en los primeros compases. Ahí sí, la locura sobrevolaría el césped y se desatarían rayos y centellas entre dos equipos hechos a golpe de martillo. La seda pasará de puntillas esta noche en el viejo Old Trafford. Özil será el exponente máximo de la caricia frente al músculo que se concentrará a su alrededor, donde cuerpos de élite (Valencia, Rooney, Ronaldo,  Van Persie) se fajarán de lo lindo en un choque eléctrico. Saltarán chispas.

¿Favorito? Para mi el Manchester, por aquello de que juega en casa, por mucho que el estado de gracia de Ronaldo (balón de oro 2013 sin discusión por el momento). Ya sabéis lo que suele pasar con los arbitrajes en la Champions, por lo que el Madrid necesitará de un partido casi perfecto para pasar de ronda. Fútbol tiene, ¡desde luego!

Regate de Redondo y gol de Raúl

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