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Entiendo que comenzar un artículo con “¿pero qué cojones?” no es lo más recomendable para fomentar la lectura, pero creo que no hay muchas más formas de empezar tras la confirmación de la marcha de Alonso al Bayern de Munich. ¿Pero qué cojones te pasa Florentino?.

Somos muchos los madridistas que envidiábamos la paz deportiva que se vive en otros equipos, más acostumbrados a una estabilidad y a reforzar dos o tres posiciones cada año en busca de la mejora. El Real Madrid es todo menos un ejemplo de normalidad, desde luego. Capaz de fagocitar a todo y a todos, esta vez el Real Madrid se ha fagocitado a sí mismo.

Campeón de Europa 12 años después, el Real Madrid había encontrado la fórmula y la ha seguido buscando. Este artículo de Valdano es de hace unos días, cuando ni se podía sospechar que Alonso acompañara a Di María y Diego López en la rampa de salida del transatlántico merengue.

El caso de Diego López es tan singular que ni siquiera perderé el tiempo en analizarlo. Económicamente es una catástrofe que Diego esté en Milán y se haya pagado 10 millones de euros por un portero suplente. Una catástrofe solo al alcance de Florentino Pérez.

Los casos de Di María y Alonso dan para más. Di María fue, quizás, el jugador clave en todos los éxitos de la temporada pasada. Fracasada la intentona de hacerle suplente con la llegada de Bale, Isco e Illarra, el argentino reconvirtió su rol y pasó de buen jugador a ser la clave de bóveda de la décima orejona. De extremo vertical, desequilibrante y desesperante, pasó a esforzado interior, guardián de Cristiano y virus indescifrable para las defensas rivales. Ojo a lo que voy a decir: en TODOS los partidos importantes del curso pasado, el mejor del Real Madrid fue Di María.

Xabi Alonso está en declive. La evidencia de su edad está ahí, la edad de Cristo asomada tras la esquina. La llegada de Kroos y los focos sobre el alemán -por dos partidos, cuidado- han terminado con Alonso haciendo las maletas rumbo al Bayern. Xabi Alonso había renovado hacía nada, lo que lleva a pensar que algo ha ocurrido que aún no sabemos. Se va seducido por Guardiola y obviando que Ancelotti lo mimaba como a nadie. ¿Por qué?

Florentino ha borrado de un plumazo dos terceras partes del centro del campo campeón. Para suplirlas llegan James (¿?) y Kroos, y el tiempo, como siempre, dará y quitará razones. Hay diarios partidistas que llevan dos días moliendo a palos a Di María. He llegado a leer que, tras Robinho, es la mejor venta del Real Madrid. Permítanme que me ria. James tendrá la labor imposible de hacer olvidar al fideo. No lo conozco lo suficiente, pero tengo la ligera sensación de que le va a quedar enorme la camiseta y que va a terminar jugando otro en su puesto. ¿Pueden 80 millones de euros calentar banquillo? Veremos…

Si alguna casa de apuestas deja apostar a que el Madrid incorpora un futbolista en lo que queda de mercado, servidor apostaría a que sí. Florentino no va a dejar así las cosas, necesita su cuota de pantalla.

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